Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA)

En el año 1981 los Centros para el control de Enfermedades, en Atlanta, EE.UU., comunicaron la aparición de una nueva enfermedad de origen desconocido.
Esta enfermedad es designada "síndrome de inmunodeficiencia adquirida" (SIDA), se ha extendido rápidamente por todo el mundo, constituyendo en el momento actual uno de los mayores retos para la medicina. Existen actualmente unos 30 millones de personas infectadas.
Las características de la enfermedad, su propagación, y el tipo de personas que la padecían orientaban desde el comienzo a pensar que el SIDA era una enfermedad infecciosa de origen viral. Tal suposición fue confirmada cuando se descubrió como agente productor un virus, al que llamó VIH (virus de inmunodeficiencia humana).
Mecanismo de transmisión
Las vías de transmisión de la enfermedad: la vía sexual y la vía hemática.
Vía hemática:
- Transfusión de sangre y hemoderivados.
- Jeringuillas compartidas por toxicómanos.
- Pinchazos con agujas, heridas abiertas y exposición de mucosas a sangre infectada.
- Inyección con agujas no esterilizadas.
Vía sexual:
- Homosexual.
- Heterosexual.
Otras vías de transmisión del virus del SIDA son:
- Transmisión madre al hijo.
- A través de la leche materna.
- Mediante trasplante de órganos o inseminación artificial.
No se han confirmado otras vías de transmisión, tales como el contacto interpersonal, picaduras de insectos, o el contacto con animales domésticos. La transmisión a través de la saliva, lágrimas u otros líquidos corporales es prácticamente nula.
¿Cómo ataca el virus del SIDA al sistema inmunitario?
El VIH no puede sobrevivir de forma independiente; necesita vivir en el interior de una célula. Escoge a los linfocitos T4, que son los directores del sistema inmunitario, regulando y controlando todas sus funciones. Al atacar selectivamente a los linfocitos T4 se paraliza el sistema inmunitario del organismo.
Prevención
La mejor forma de prevenir la enfermedad es conocer y divulgar, mediante una adecuada información, los mecanismos de transmisión y contagios, evitando comportamientos de riesgo.